La credencial “Suministrar cuidados de salud a la persona mayor” integra el aprendizaje basado en competencias con tareas auténticas que reproducen situaciones reales del cuidado domiciliario. Su estructura modular permite un avance progresivo en la adquisición de habilidades prácticas, observables y aplicables a contextos reales de atención.
La ruta avanza de forma progresiva:
Administración segura de medicamentos al adulto mayor: organización, suministro y registro del tratamiento farmacológico prescrito, identificación de riesgos asociados a la polifarmacia y garantía de la trazabilidad del cuidado.
Medición e interpretación de signos vitales en el adulto mayor: monitoreo de parámetros básicos, interpretación de resultados según rangos por edad, identificación de valores críticos y comunicación oportuna de hallazgos conforme a protocolos establecidos.
Asistencia ante descompensaciones en funciones vitales (primeros auxilios): aplicación de primeros auxilios, activación de rutas de atención y coordinación con el equipo de salud según criterios de urgencia.
Apoyo en rutinas de trabajo corporal y actividad física: implementación de ejercicios y actividades funcionales que promueven la movilidad, el fortalecimiento físico y el respeto por la autonomía y dignidad de la persona mayor.
Cada módulo combina práctica guiada, simulaciones, análisis de casos y evaluación de desempeño. La valoración del aprendizaje se sustenta en evidencias verificables respaldadas por rúbricas analíticas, listas de chequeo y la escala SOLO de Biggs, alineadas con el Marco Nacional de Cualificaciones.
La credencial tiene una duración total de 240 horas, distribuidas en 80 horas de docencia directa y 160 horas de trabajo autónomo.